El Metro de Madrid, Apptualizado

metro-838523_640El Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, implementará una nueva app para el móvil para aquellos pasajeros que viajen en metro con niños pequeños.

Ante la dificultad de poder viajar en metro con niños pequeños, CRTM pondrá a disposición de los viajeros una serie de artículos que hagan su viaje más cómodo. Entre las mejoras se encuentran una silla-capazo eléctrica para poder subir y bajar las escaleras en aquellas estaciones en las que no hay ascensor, un stand donde se entregarán sillas y cochecitos (dependiendo de la edad del niño), con un dispositivo de seguridad que mantendrá el cochecito o silla fijado a la pared del vagón mediante enganches homologados. Todos estos avances serán puestos a disposición de los usuarios, que tendrán que reservarlos mediante la app con una identificación y una contraseña antes de realizar el viaje. Una vez llegado a su destino, el usuario devuelve los dispositivos usados al stand en la estación de llegada.

Hemos hablado con la alcaldesa Manuela Carmena, que nos ha recibido muy amablemente.

MC: En el Ayuntamiento de Madrid estamos muy contentos de poder dar esa noticia, porque ponemos a la Villa de Madrid en el primer lugar del ránking de accesibilidad dentro de las Ciudades Child Friendly de UNICEF. Ni Londres cuenta con estos avances.

LMT: Todo esto, ¿supondrá un coste elevado a los usuarios del Metro?

MC: En absoluto. Para el usuario es totalmente gratuito, porque lo hemos podido incluir en los presupuestos municipales, y está financiado al cien por cien por el Ayuntamiento.

LMT: ¿cómo controlarán el estado de los dispositivos, para que siempre mantengan la seguridad?

MC: Para darse de alta en la App hay que dar una serie de datos de contacto, para tener controlados los dispositivos que se usen. Y los desperfectos hechos con intencionalidad, esos sí que se tendrían que abonar. Pero siempre habrá desperfectos derivados del uso, normales, de los que se hará cargo en su totalidad el Ayuntamiento. Lo único que pedimos a los ciudadanos que los usen es que al devolverlos, den parte de si hay algún desperfecto que arreglar. Y de todas maneras, habrá un control de calidad exhaustivo de cada dispositivo al terminar cada jornada.

LMT: ¿se va a poner en marcha en todas las lineas a la vez?

MC: Eso lo veremos. Hay que valorar si en todas las lineas viajan niños pequeños de modo habitual. Implementaremos primero en las principales para luego ir ampliando al resto de lineas.

LMT: escalera eléctrica, cochecitos con dispositivo de fijación al vagón… ¿hay algo más?

MC: Huy, sí, muchas cosas. Vamos a tener unos móviles especiales para aquellos usuarios que viajen con niños con trastornos susceptibles de sufrir ataques, para que puedan ponerse en contacto rápidamente con el control de Metro de Madrid. Ten en cuenta, que en al App, al reservar el dispositivo que necesita, el usuario también informa de la estación en la que va a bajarse; si necesita bajarse antes, informa a Control y allí le estará esperando un equipo médico, si fuera necesario.

LMT: ¡Madre mía, Manuela, qué maravilla! ¿Y qué más?

MC: Sí, sí, muchas cosas: salvavidas en caso de colisión, mascarillas de oxigeno, paracaídas para frenar la velocidad del vagón, rodilleras y casco para poder defenderse del ajetreo del Metro en horas punta…

Me doy cuenta de que esto se me está yendo de las manos. ¡¡¡Ahhhh!!! Se me olvidaba… ¡que esto es La Maternidad Today!

Han Vancouver, desde Aqui Mismo.

Historias de la redacción: Han y los zombis del metro

Redacción

¿Es un pájaro? ¿Es un extraterrestre? ¿Es un avión? Noooo… es… ¡Han Vancouver, llegando a la redacción!
Y es que llegar a la redacción yendo en metro en hora punta es algo inhumano. Yo llevaba un moño muy mono… llevaba, sí, llevaba. Ahora parezco la Bruja Avería.
Me encuentro con Marq en el ascensor, que nada más verme pone cara de asombro:
– Pero, ¿¿¿qué te ha pasado???
– Nada, -digo soplando a un pelo que se me viene a la cara-, el metro. Ya sabes, hora punta. Eso parecia Walking Dead.
– Chica, -me mira de arriba abajo-, a mi esas cosas no me pasan.
– (Le miro con furia) Tú no llevas moño, Marq.
– No, no, yo no.
– Oye, ¿cómo tú por aquí? ¿Vienes a ver a Sarandonga? – Se me afila la mente detectivesca; si Marq anda por aquí es que algo se cuece… Marq no viene asi porque si, para comunicarse ya tienen el mail y el Whatsapp… Y ahora que lo pienso, yo no tengo
el número de Marq… oyeeeeeee, que me están dejando a un ladooooo.
– No tengo tú número.
Marq da un salto hacia atrás. Ayyysss, ¿por qué no seré más diplomática? La gente no dice así las cosas, y se me asustan.
– ¿Mi número? Puessss… estoooo… ¿sabes que no me lo sé? (sonrisa tontuna) lo miro en el móvil y te digo, ¿vale?
Le lanzo una mirada que hubiera helado el Polo Norte. He decidido dejarle KO, jijijiji.
– No te preocupes, ya se lo pido a la jefa. – La cara de Marq es un poema, yo creo que está a punto de pedir un desfibrilador.
Llegamos a nuestra planta y los dos, sí, claro, los dos, nos encaminamos al despacho de Sarandonga. Le sigo los pasos.
– ¿A dónde vas?
– Pues al despacho de la jefa, Marq.
– Ah, ¿tú también?
Sonrío con la boca, pero no con mis ojos.
– Sí, Marq, yo también.
Y allí nos presentamos. Y allí dejo de tener primacía sobre el pobre Marq porque en cuanto la jefa nos ve a los dos, me mira y me espeta:
– ¿Querías algo?
– Buenos días, jefa, yo también te quiero.
Suspira con muuuucha paciencia.
– Diiime…
– Nada, que me preguntaba si teníais algo entre manos de lo que yo no estuviera al tanto.
– Han, de lo que tienes que estar al tanto es de lo que ocurre en la calle en el mundo de las mamis. Y no, respondiendo a tu pregunta, no tenemos nada entre manos. Marq viene a echar un vistazo a LMT y la edición digital. Y a darnos consejos blogueriles: logaritmos
de Facebook y esas cosas.
– Que había pensado yo, jefa, -miro de reojo a Marq: no me quiero perder su reacción-, que a lo mejor podíamos hacer un grupo de Whatsapp los tres, por aquello de estar en la misma onda los tres con los consejos del Sabio Superior Marq… (le hago una
reverencia).
Marq está a punto de desmayarse. Lo noto, lo intuyo, lo percibo, …y me regodeo. Y noto una sonrisilla en la cara de la jefa.
– Ah, pues mira, ¿sabes que no es mala idea esa?. Estoy harta de buscarte por todas partes para contarte los avances, y así Marq nos lo cuenta a las dos a la vez.

Al pobre Marq casi le da un síncope. Y se le escapa sin querer:
– ¿¿¿Un grupo con esta loca???
Sarandonga se carcajea.
– No te preocupes, hombre, a través de Whatsapp es inofensiva. Y es verdad que si está en el grupo ya no hay que andar buscándola por debajo de las mesas para comunicarle
todo. Y el blog, al fin y al cabo, para bien o para mal, también lo conforma ella. – Me mira un segundo – ¿qué te ha pasado en la cabeza? ¿con quién te has peleado?
Contesto con voz monocorde:
– El metro: las brujas, los zombies y su pu…
– ¡Han!
– Perdóooooon.
– ¿Tienes algo nuevo?
– Sí, algo relacionado con el metro y las mamis que van con sus nenes.
Los ojos de Sarandonga lo dicen todo.
– Anda, vete a escribir y me lo pasas. Ya te contaré luego la reunión.
Y me voy.
Y escribo.

¡La primera Academia de Superhéroes en España ya está aquí!

comics-1239698_640Tenemos una noticia de última hora que estamos seguros que va a revolucionar el mundo académico: los conocidos superhéroes Spiderman y Batman abren las puertas de una academia destinada a formar a las nuevas generaciones en el arte de defender al débil. Hemos podido entrevistar a Spiderman, que nos ha concedido unos minutos para explicarnos lo que se nos viene encima. Me encuentro con él en el hotel en el que se hospeda, totalmente vestido de Hombre-Araña… en fin.

LMT: Spiderman, ¿Cómo ha surgido esta idea?

S: bueno, ha sido algo que ha ido tomando forma poco a poco. Pero hay que decir que la idea no ha sido nuestra. Tenemos un impulsor que es el que nos dio la idea, nosotros solo lo hemos materializado.

LMT: Me tienes en ascuas… ¿quién es ese magnate, que ha sido capaz de convenceros a los dos de esta aventura?

S: (risas), ¿Magnate? No, no, no, nada de eso. Se trata de Gorka, un niño de tres años y medio, que llevaba enfermo muchos días en su casa, sin poder ir al cole. Ya sabes, en cuanto tienen fiebre, no pueden ir al cole, y se quedan en casa, más aburridos que otra cosa. El caso es que Gorka, nos invitaba a su casa todos los días para jugar con él, y hablando, hablando, nos ha convencido.

LMT: ¿él quiere ser como vosotros?

S: Bueno, (ejem, ejem) quiere ser como yo; Batman, ya sabes, con ese oscurantismo, da un poco que pensar, y Gorka, lógicamente, se ha fijado más en mi. Normal, dadas mis habilidades, con el rollito de tirar la tela de araña…

LMT: ¿en la nueva academia se estudiará la humildad?

S: ¿Eh? Sí, si, claro (le da un ataque de tos y empieza a estornudar unas cosas blancas viscosas… muy raro todo). Bueno, como te iba diciendo, la idea fue suya, nos lo pidió, y nosotros nos hemos puesto manos a la obra.

Como va explicando Spiderman, la Academia se abrirá como un centro privado dando clases después de la hora del colegio convencional, pero están en conversaciones con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para hacer que sea una enseñanza paralela y alternativa al cole normal. La Academia constará de tres cursos  anuales para niños de 3 a 6 años (1º, 2º y 3º de Pre-Robin), seis años (de 1º a 6º) de Educación Básica de Héroe, y cuatro años (de 1º a 4º) de Grado Medio de Héroe. Más adelante se plantearán la creación de una Universidad para poder optar al título de Grado de Super Héroe. Todos los cursos tendrán uniforme obligatorio de superhéroe.

Nosotros, por nuestra parte, les damos todo nuestro apoyo y les seguiremos expectantes.

Desde Aquí Mismo, Han Vancouver

¡Han ha vuelto!

millenium-1627322_640Me asomo a la redacción sacando la cabeza por la puerta, a ver si veo a la jefa antes que ella a mi. Llevo meses sin venir por aquí. Una excedencia, claro está. Pero ausencia, al fin y al cabo. Y ha habido cambios. Y no sé ahora mismo ni por dónde me ando.

– ¡¡Han!!

(Me ha vistooooo)

– Hola Sarandonga, ¿qué tal por aquí?

Raro. Muy raro. Una sonrisa enorme se dibuja en su cara. ¿Me irá a dar una patada en el culo y se estará regodeando en el momento?

– Pues muy bien, Han, pero ahora que te veo ya estamos mejor. ¡Qué ganas de que volvieras! A ver, que tú sabes que si necesitas más tiempo, mi lema es “tranquilidad”, pero si estás lista… ¡simplemente perfecto! Además, hemos sido nominados a los premios Masdresfera

Y sigue contándome un montón de novedades sin dejar de sonreír y sin dejar de mostrar entusiasmo.

Oye, que se alegra.

Oye, que empiezo a sentirme mejor que nunca.

Oye, ¡¡¡qué guayyyy!!! ¿Habrá desaparecido la antigua jefa para dar paso a una nueva jefa, renovada toda ella?

Así que, me muestra mi mesa, tal y como la dejé, no la han tocado.

– Hala, Han, chica, siéntate y te pones a escribir. ¿Tienes algo pensado?

– ¡Sí!,- contesto con fuerza-, sí, sí, tengo varios temas en la cabeza…

Me mira sonriendo y con mirada interrogadora.

– ¿Y son?

– A ver, te enumero: virus de la gripe clausura un colegio poniéndose delante de la puerta, papilla de cereales con ingredientes biónicos entran en el mercado, chupetes fosforitos para niños daltónicos,…

Veo que su cara empieza a transformarse, empieza a aflorar mi antigua jefa.

– ¿¿En serio??

– No, jajaja, es que estaba probando a ver si de verdad te habías ido o si seguías ahí.

– ¿Qué? ¿Quién?

– Pues tú, jefa, mi jefa de siempre, chica, que si no estás, ya me dirás con quién voy a discutir. Aquí, en el mundo blogueril, todo el mundo es tan asquerosamente asertivo y empatizante… chica, qué bien, pensaba que te había perdido.

Sarandonga-La-Jefa mira al cielo… “Contigo no se puede, anda, siéntate y escribe algo con coherencia, si puedes”.

Y se va. Y yo me siento en mi casa. Hala, manos a la obra.

-Por cierto, jefa, – le grito- ¿quién es ese tal Marq no se qué?

Se vuelve mientras camina a su despacho

– Un blogger que hemos fichado, es muy bueno.

– ¿Está bueno?

– Que ES muy buenoooo.

Entrevista a la Súper Madre de la semana: Marian

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Nieto y abuelo en la ludoteca al día siguiente

Esta mañana esta humilde reportera ha llegado a la redacción con la lengua fuera; y cómo no, la jefa estaba esperándome con cara de paciencia infinita, sentada en MI mesa.

H: Hola jefa, ¿qué tal tu mañana?

S: Pues retrasada, como siempre, porque la entrevista que estoy esperando que me traigas debería haber salido ayer en primera página.

H: Ya. Estooooo, si, es verdad, si. Vale. Eeehhhh… la traigo aquí – digo mientras saco un papel arrugado de mi bolsillo trasero del pantalón. La cara de Sarandonga es de antología, levanta una ceja, tuerce la boca y oigo:

S: ¿¿¿Eso???

H: Oye, lo redacto ya y te lo envío. Pero si me dejas sentarme delante del ordenata, claro.

Sarandonga suspira y se levanta mirando hacia otra parte.

S: Hala, sí, ahora es que no te dejo trabajar. Espero tu gran obra maestra en mi despacho. HOY.

Se va sin mirarme. Yo creo que a esta chica el desayuno le sienta mal.

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Esta semana nos hemos preguntado por esas madres que, no solamente cuidan de sus hijos, sino que también tienen a otras personas a su cargo, como los abuelos, una tía soltera o una madre enferma. Y así hemos conocido a Marian Laparte, una mujer que tiene un hijo de cuatro años, un trabajo exigente (es gerente de una distribuidora de bolsas de papel) y un abuelo del que cuidar.

Quedamos con ella en su despacho del trabajo, muy ordenado, por cierto.

LMT: Marian, cuéntanos un poco tu situación de madre-cuidadora.

ML: Bueno, en realidad, es muy sencillo, todo es cuestión de organizarse. Y hay que decir que tengo un trabajo con un sueldo que me permite tener una persona en casa que se ocupa de las labores del hogar. Eso hay que tenerlo en cuenta, porque no todas se lo pueden permitir, y puede dar la sensación de que no realizan bien sus tareas, pero es simplemente que no tienen los recursos a su alcance para poder hacerlo.

LMT: Sí, eso es verdad, hay que tenerlo en cuenta. De todos modos, cuéntanos de quién te ocupas tú.

ML: Bueno, a ver, tengo un niño de cuatro años. Ahora que no hay colegio lo dejo por las mañanas en la ludoteca, y también me hago cargo de mi abuelo, de ochenta y seis años, con una demencia incipiente, y al que dejo en el Centro de Día. Los dejo en sus respectivos lugares y luego vengo a trabajar.

LMT: ¿Tu trabajo te permite llegar a una hora adaptada a tu situación?

ML: No, eso no, porque de mi trabajo depende el de otras personas, así que tengo que ser muy puntual. Pero me levanto a las seis, me arreglo yo, luego levanto y ducho a mi abuelo, lo aseo y preparo, y luego levanto y preparo al peque. Y así consigo llegar a las nueve aquí.

Y todo esto me lo está diciendo una mujer de punta en blanco, con un maquillaje impecable y una serenidad desbordante.

Suena su teléfono móvil.

ML: Vaya, lo siento, a ver… huy, del Centro de Día. ¿Diga? Sí, soy yo, ¿qué ha pasado? – mira hacia su mesa poniendo la mano delante de lo ojos, como sujetándose la frente. – ¿Martín? ¿Sí? ¿De verdad? Huyyy, qué despiste… sí, sí, sí, voy para allá a recogerlo. – Levanta la cara y la veo sonrojada- Perdona, tengo que hacer una llamada a la ludoteca.

La veo manejar su móvil y llevárselo a la oreja.

ML: ¿Ana? Ana, ¿qué tal?, Soy Marian, la madre de Martín. No, no está malo, no, lo llevaré ahora, es que creo que me liado un poco hoy. Oye, ¿tú no habrás visto por ahí a un señor mayor un poco despistado? ¡¡¡Aaaahhh!!! Qué alivio, sí, no, no, no, no te preocupes, voy para allá; nooooo, es mi abuelo, sí, es que creo que hoy me he despistado…

Cuelga el teléfono.

Yo no digo nada, la miro callada, y creo que, por mucho que lo intento, no dejo de tener los ojos como platos.

Me dice abochornada:

ML: Perdona, me tengo que ir… es que tengo que hacer un cambio de… bueno, da igual… que me he equivocado y he dejado al hijo en el Centro de Día y a mi abuelo en la ludoteca, chica. Ya sabes por dónde se sale, ¿no?

Y se va corriendo.

Y yo también.

Otra súper madre que no es súper madre. Otra súper madre que es una mujer normal.

Han Vancouver, desde Aquí Mismo

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Envío la entrevista al ordenador de Sarandonga y, mientras, me quedo en mi mesa haciendo unas llamadas. A los cinco minutos oigo un grito:

– Haaaaaannnnnn

Ya la ha leído. Lo sabía. Es que no le gusta nada de lo que hago. Voy a su despacho y me asomo por la puerta.

H: Hola

Me mira un poquito desesperada.

S: ¿Abuelos en ludotecas y niños en residencias de ancianos? ¿¿¿En serio???

H: Te juro que es lo que pasó. A lo mejor si dejaras de buscar lo que no existe…

S: Mira, la voy a publicar porque es lo único que tengo de supermadres, y eso es lo que te salva esta vez.

H: ¿Esta vez?

Me mira y antes de que sus rayos destructores invisibles me alcancen, desaparezco.

Conclusión: la próxima entrevista de súper madre se la haré a ella.

Otra conclusión: en su cumple le regalaré un curso de yoga.

Niño de doce meses re-decora la cocina de su casa él… SOLO

SOLO
Tras mucha limpieza, todo quedó en una anécdota

Nos llegó la noticia ayer por la mañana; un niño de doce meses ha dejado la cocina de sus padres… re-decorada.

La marca de tarritos y papillas para bebés Hero Baby ha lanzado una nueva gama de tarritos, los tarritos “SOLO”. Esto significa que los componentes de los tarritos son solamente ecológicos, sin ningún aditivo añadido. Pero… no todo el mundo lo ha entendido así.

Ayer por la mañana, una mamá vio los tarritos Hero Baby “SOLO”, y lo primero que pensó es: “¡por fin va a comer él solito! Así, mientras él come, yo puedo hacer cosas de la casa”. Y, sin pensárselo dos veces, sentó a su hijo de doce meses en la trona, le puso en tarrito delante con el letrero “SOLO” a la vista del bebé, y le dijo:

– Hala, cacharrito, aquí tienes la cucharita. Mamá se va a tender la ropa al jardín.

Y, con las mismas, salió de la cocina. Al menos, el bebé estaba sujeto a la trona por un arnés, lo que impedía que pudiera caerse. Pero su mano era libre. Y una mano libre a los doce meses, sujetando una cucharita llena de puré…

Cuando la avispada mamá llegó de vuelta a la cocina, encontró puré en todas partes menos en el tarrito: Paredes, puertas, electrodomésticos, visillos, puertas de armarios… todo tenía una tonalidad verde que te quiero verde digna del mejor decorador de interiores de vanguardia. Y el nene, feliz, claro está, carcajeándose mientras señalaba su obra con orgullo.

Lo mejor de todo es que la mamá, cuyo nombre mejor omitimos, llamó a Hero para quejarse por, según ella, la total ineficacia del tarrito “SOLO”. Lógicamente, la persona que le atendió en Atención al Cliente lo primero que hizo fue preguntarle si era una broma. Y no, no lo era. La señora pretendía que le pintaran la cocina gratis. Desde la marca le aclararon su error, y no le quedó más remedio que aceptarlo.

Hero Baby ha lanzado un mensaje a sus clientes explicándoles mejor qué contienen los tarritos “SOLO”… para no caer en más errores.

Han Vancouver, desde Aqui Mismo.

Las horas de piscina en la infancia… ¿aumentan el cociente intelectual?  

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Actividad de alimentación intelectual

Por fin los científicos se atreven a decirlo. Te quedarás de piedra con los resultados de estas investigaciones.

Acaban de hacerse públicos los resultados de un estudio que lleva gestándose desde hace veinte años. Los investigadores no se atrevían a mostrar estos resultados por temor a las represalias, pero… la evidencia es la evidencia. Han demostrado lo que ya esperaban: los niños entre cero y diez años que pasan al menos diez horas semanales en las piscinas durante el verano, muestran un incremento en su cociente intelectual en, al menos, cinco puntos. Estos cinco puntos de diferencia, en algunos casos, puede ser la diferencia entre la inteligencia normal y la sobredotación.

Hemos conseguido tener una conversación telefónica con el Dr. Flockheart, de la Universidad de Harvard, y nos ha explicado lo siguiente:

“Todo aquello que realizan los niños en las piscinas, como nadar, moverse en el agua, correr por el césped, e incluso mojar a los demás con las pistolas de agua, provoca una actividad cerebral en el cuerpo calloso del cerebro que hace que los dos hemisferios funcionen a la vez, provocando una hiperactividad cerebral que desarrolla de forma muy significativa la inteligencia”. Posteriormente logré preguntarle si esta hiperactividad, puede ser peligrosa, a lo que respondió: “No, porque se da en un ambiente lúdico y de relax, así que no hay peligro de sobreexposición a los estímulos.”

Nuestra siguiente duda fue, sabiendo esto, ¿qué tenemos que hacer los padres si nuestros hijos viven estas experiencias en verano? El Doctor respondió: “Nada, absolutamente nada, la inteligencia brillará por sí sola y se verá reflejada en los resultados académicos del siguiente curso.”

Nos hemos quedado boquiabiertos. En las piscinas de España se espera ahora una avalancha de nuevas inscripciones. Y a la vez se nos plantean nuevos interrogantes: ¿qué haremos los que somos más “de monte”? ¿La utilización del gorro de piscina incrementará esta actividad cerebral? ¿Los niños que no pueden acceder a estas instalaciones, se quedarán atrás en el rendimiento académico? ¿Se crearán clases de apoyo para los niños que no disfruta de la piscina en verano?

Seguiremos informando.

Han Vancouver, desde Aqui Mismo.

 

Nota de la Jefa Redactora (léase Sarandonga): Los de monte se tendrán que conformar con aumentar el intelecto con libros. No son tan efectivos como el agua, pero sirven.

Entrevista ¿a la Súper Madre? de la semana: Sonia

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Autocaravana de alquiler para madres con muchos manguitos

Esta semana nos parecía oportuno mostraros las dificultades que podemos tener las madres a la hora de combatir el calor con los peques de la casa. Así que, ni corta ni perezosa, me he ido a la entrada de las piscinas municipales de Villa Tremenda para ofreceros alguna entrevista sustanciosa. Y mientras veo madres pasando por el entrada cargadas con múltiples artilugios, algo llama mi atención: una autocaravana de cuatro plazas aparca en el parking de la piscina… ¿quién será? Y allá que voy a enterarme. Se abre la puerta y salen, literalmente, despedidos, tres niños y un poco más tarde, su madre. Así que me acerco a ella e intento abordarla. Se llama Sonia. Al principio se muestra poco receptiva, pero poco a poco consigo llevarla a mi terreno y que conteste nuestras preguntas:

LMT: ¿Una autocaravana para venir a la piscina? ¿Te planteas pasar aquí las vacaciones con tus nenes? ¡Sería una idea muy original!

Sonia: ¡Qué va! Nada de vacaciones, si yo estoy trabajando, y el peque todavía tiene guardería… qué va, qué va, la autocaravana la utilizo de medio de transporte.

LMT: ¿Me estás diciendo que vas y vienes todos los días de casa a la piscina con la autocaravana?

Sonia: Sí, eso mismo (dice sonriente, como si hubiera conseguido culminar el Everest).

LMT: Me imagino que no tienes otro medio de transporte, como coche, por ejemplo.

Sonia: No, no, no, nada eso (dice haciendo aspavientos con la mano). Es que la utilizo como medio de transporte, pero no de mis hijos, sino de todo lo que tengo que traer para que mis hijos vengan a la piscina.

LMT: Me estoy perdiendo, Sonia, explícamelo, por favor.

Sonia: Pues mira, te cuento. Cada vez que venimos a piscina, tenemos que coger: las toallas de los tres, las cremas de los tres (cada uno tiene su crema, no te creas), el cambiador del pequeño, que todavía lleva pañal, los manguitos, los flotadores, las pistolas de agua, los globos de agua, los balones de playa, y todo esto, multiplicado por tres, porque cada uno quiere lo suyo. A esto hay que añadir la colchoneta de la mayor y la barquita hinchable del mediano, las dos bicis, el triciclo,…

LMT: ¿Pero os dejan utilizar los hinchables y las bicis en la piscina?

Sonia: Noooo, para nada, pero hija, si no lo llevo, estos no salen de casa, se cierran en banda y no hay manera.

Sonrío educadamente, le digo que es la mejor mamá del mundo y también educadamente me despido. Cuando llego a la redacción me encuentro con mi jefa, Sarandonga, que lee el artículo, y mirando al infinito dice:

Sarandonga: ¿te acuerdas de que se trataba de retratar a madres perfectas? ¿Madres a las que todas podamos emular? Es decir, Han, ¿madres que sepan SIMPLIFICAR?

Rebobino en mi memoria, y, si, efectivamente, lo recuerdo.

Han: Ya, es verdad. Chica, me llamó la atención, como para no, ¿sabes?, y le hice la entrevista. ¿La ponemos de ejemplo de lo que NO hay que hacer?

Sarandonga (sin mirarme todavía, ahora mira al techo, no entiendo porqué): Eso. Pero sin apellidos. No quiero querellas.

Y hasta aquí la entrevista de hoy. Que lo sepáis, por si hay alguna despistada aparte de la menda, es el ejemplo de lo que NO hay que hacer.

Han Vancouver, desde Aquí Mismo.

Detienen a un menor de 16 años por amenazar a un cliente en el restaurante en el que trabaja

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Imagen del hígado de la discordia

A las tres de la tarde del día de ayer se llevó a cabo la detención de un menor, S. R., de dieciséis años, en la localidad navarra de Tudela acusado de proferir amenazas de muerte a un cliente en el restaurante en el que trabajaba. Las palabras textuales del menor fueron: “Le voy a sacar el hígado”.

Ayer, a las tres de la tarde, la Policía Municipal de Tudela recibió una llamada de un hombre de 54 años; el hombre, K. C. J., natural de Milagro, explicó a las autoridades que había oído perfectamente cómo un joven camarero de 16 años amenazaba a un cliente al que estaba atendiendo. El testigo relata que el cliente iba acompañado de una mujer y un niño de unos cuatro años. El cliente pidió al camarero en varias ocasiones que le hiciera cambios (cambiarle el plato al niño porque quemaba, llevarse el cuchillo del niño, cambiar la copa del niño por un vaso pequeño, etc.), y refiere que en el último cambio oyó cómo el camarero le decía en un tono perfectamente audible y, según sus palabras, con una frialdad pasmosa: “Le voy a sacar el hígado”. Ante esto, el testigo salió del restaurante y llamó a la Policía.

Cuando llegó la policía y después de haber hecho las preguntas pertinentes al camarero, se aclaró el asunto, que no había sido nada más que un malentendido. En realidad, el cliente había pedido de segundo plato hígado a la plancha, y el camarero, que estaba agobiado pensando que no estaba haciendo bien las cosas, quiso aligerar el ritmo sacando el segundo plato con la mayor celeridad posible, y fue cuando le dijo la ya famosa frase al comensal: “Le voy a sacar el hígado”.

Todo ha quedado en una anécdota, pero el menor estuvo a punto de pasar varias horas en el calabozo de la comisaría por un malentendido. La madre del menor, dueña y cocinera del restaurante, llegó a pensar que iba a tener que ponerse en contacto con el equipo del programa “Hermano Mayor”. Afortunadamente, todo ha sido un equívoco.

Han Vancouver, desde Aqui Mismo

Llega el nuevo protocolo para dejar a tu hijo sólo en casa sin peligro

Protocolo Mazinger
Llavero imprescindible en el protocolo

Ante el aluvión de críticas a la madre que dejó sola a su pequeña durante un pequeñísimo lapso de tiempo y que luego esta apareció el el balcón POR FUERA, el Ministerio de Educación ha redactado un protocolo para poder hacer esto sin peligro y… sin multas. ¿Quieres saber más? Te invito a que leas el artículo completo.

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Hace unos meses una madre dejó a su pequeña de cinco años sola en casa por un breve periodo de tiempo, cinco o diez minutos. No se sabe cómo, misterios de la infancia investigadora, esta niña apareció colgada del balcón de su casa POR FUERA. En realidad estaba dormida, pero e despertó, se asustó, e hizo lo que mejor se le ocurrió para dejar de tener miedo, colgarse del balcón.

Por supuesto, las críticas a la madre no tardaron en salir; siempre sabemos lo que los demás deberían haber hecho (siempre lo sabemos después de un accidente, claro, no antes), pero raras veces sabemos lo que debemos hacer nosotros mismos con nuestra vida.

El caso es que, ante el aluvión de críticas, el Ministerio de Educación ha redactado un protocolo que se debe llevar a cabo si quieres salir cinco minutos de tu casa dejando a tu pequeño solo, aunque sea solamente para bajar la basura.

El protocolo dicta que esto es para niños entre cero y diecisiete años, y algunas de las normas son:

– Dejar la puerta de la cocina cerrada bajo llave (Claro, hay que instalar una cerradura en la puerta de la cocina; pero no sólo en ésta, ya verán).

– Dejar las puertas de los baños cerradas con llave. Lo mismo si hay puerta de balcón.

– A dos metros del suelo no puede haber ningún elemento de cristal, cerámica, cortante, o metálico.

– Todas (todas, eh, todas) las esquinas de la casa deben estar almohadilladas con los elementos de seguridad homologados por el Ministerio de Industria.

– Todos los enchufes de la casa deben estar clausurados por elementos de seguridad homologados por el Ministerio de Industria.

– No puede haber ningún aparato eléctrico al alcance de la mano del menor.

Y estas son sólo algunas de las medidas que dicta el protocolo. Hemos de hacer notar que si se probara que alguno de estos requisitos no se ha cumplido, las multas pueden ser de hasta cinco mil euros.

Algunos ya han bautizado este documento como el “Protocolo Mazinger”, dando a entender que sería más fácil meter al menor en un gigantesco robot antes de salir de casa. Esta humilde redactora, por su parte, dice que no va a volver a bajar la basura… por lo menos hasta que el nene cumpla los dieciocho… ya la bajará él toda junta.

Han Vancouver, desde aquí mismo.